Se ubica en una de las zonas más verdes de San José, frente al Parque Morazán y junto al Parque España, lo cual crea un impresionante contraste entre la naturaleza y el producto de la creación humana.
En 1892 se decidió traer del extranjero un edificio inspirado en la Torre Eiffel con un diseño industrial pre formado que fue ensamblado pieza por pieza.
Hoy en día una obra de esta magnitud sería imposible por su costo que en aquella época fue de 340.000 francos. Para esta hazaña se contrató al arquitecto Charles Thirion y la empresa Societé des Forges de Aiseau en Bélgica.
Una particularidad arquitectónica es que las columnas que sostienen los pasillos del segundo piso son a la vez bajantes del agua que recogen las canoas.
El gobierno de Costa Rica compró el edificio influido por la revolución del hierro de la época. La estructura fue utilizada para dos escuelas elementales que albergarían a 800 estudiantes, una mitad con niños y la otra con niñas.
La fachada del edificio está adornada con una estatua de Minerva, Diosa de la Sabiduría. Aún hoy en día el Edifico Metálico se yergue como una magnifica pieza arquitectónica, trayendo a la mente las históricas obras que la nación costarricense ha llevado a cabo.
En 1896 se terminó y como era tan magestuoso se propuso la idea de ser casa presidencial, pero persistió la idea original de ser un centro educativo.
Unos técnicos belgas estudiaron el edificio y llegaron a la conclusión de que se caerá cuando se caiga el otro edificio de hierro inaugurado en la misma época: La torre Eiffel de París.